¿Cómo prevenir accidentes por ahogamiento en albercas?

¿Cómo prevenir accidentes por ahogamiento en albercas?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la edad juega un factor clave cuando se trata de accidentes por ahogamiento. Las tasas más altas de muertes por ahogamiento en albercas se dan entre las edades de uno a cuatro años, seguidas por los niños de cinco a nueve años. Estos accidentes ocurren con mayor frecuencia en las albercas residenciales. 

Es importante entender que los accidentes por ahogamiento en albercas pueden evitarse. Debes tomar en cuenta que ningún dispositivo es seguro al 100%. La supervisión constante de los adultos es vital. 

Siete Consejos para Evitar Accidentes por Ahogamiento en Albercas

1. No pierdas de vista a tus hijos 

Jamás le des la espalda a los niños mientras se encuentren dentro del agua. Un niño sólo tarda 27 segundos en ahogarse si no sabe nadar. Las consecuencias, de la falta de oxígeno, pueden ser graves si no se rescata en 3 o 5 minutos. 

2. Enseña a tus hijos a nadar

Una forma eficaz de evitar ahogamientos es enseñando a los niños (o cualquier persona) a nadar. Algunas escuelas enseñan a nadar a niños desde los 6 meses de edad. Sin embargo, la Asociación Americana de Pediatría recomienda que sus hijos aprendan 

a nadar a partir de los cuatro años de edad. 

3. Instalar Cercas de Seguridad

La forma más segura de mantener a los niños alejados del agua cuando no se pueden supervisar es con el uso de cercas (mallas) de seguridad. La cerca de seguridad debe estar diseñada para evitar que los niños salten, trepen o se cuelen por debajo. Además, deberá cerrar de forma automática. 

4. Aplicar la Norma 10/20

De acuerdo a la Asociación Internacional para la Seguridad Infantil deberemos aplicar la norma 10/20 para enfatizar la importancia de la prevención. Básicamente la norma 10/20 significa que los padres deben mirar a los niños cada 10 segundos y mantenerse a una distancia, de ellos, que puedan recorrer en tan solo 20 segundos. 

De esta manera se busca que los padres supervisen en todo momento a sus hijos. Algunas estimaciones mencionan que alrededor del 30% de los niños que han muerto ahogados, no contaban con la supervisión de sus padres. 

5. Cuidado con la falsa sensación de seguridad

Los flotadores, chalecos, mesas y otros elementos de flotación pueden darnos una falsa sensación de seguridad. Recuerda, sólo sirven de ayuda, pero nunca pueden sustituir la protección que ofrece la supervisión constante. 

6. Cuidado con la temperatura del agua

Existe la creencia de no meternos al agua después de comer. Esto es totalmente cierto y también se le conoce como “corte de digestión” que son los síntomas digestivos que tienen lugar al producirse un choque térmico. El término médico es hidrocución, ya que cuando el cuerpo entra en contacto con agua fría, se producen unos cambios en la presión arterial y la frecuencia cardiaca.  

Las consecuencias del “corte de digestión” pueden ser devastadoras, como la pérdida de conciencia o incluso un paro cardiaco. Si todavía quieres entrar a la alberca, hazlo gradualmente mientras el cuerpo se adapta a la temperatura del agua. 

7. Conoce la RCP

Ya sea que tengas una alberca en tu casa, estés pensando en construir una o vas a un club de playa o alberca con frecuencia es importante conocer la Reanimación CardioPulmonar (RCP). Uno de los efectos inmediatos al ahogamiento es la falta de oxígeno al cerebro. Realizar RCP ayudará a que una víctima de ahogamiento no tenga lesiones cerebrales irreversibles. 

Te recomendamos, ampliamente, tomar cursos de reanimación cardiopulmonar. 

Cumpliendo estas medidas de seguridad podremos reducir los riesgos y tener días de alberca seguros para ti y tu familia. 

 

Referencias

American Academy of Pediatrics. (Español)

International Association for Child Safety.

How to Avoid Swimming Accidents. Platinum Pools. 

 

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