COVID-19 EN ALBERCAS Y OTROS RIESGOS

COVID-19 EN ALBERCAS Y OTROS RIESGOS

Esta temporada vacacional continúa siendo diferente a lo acostumbrado. Los casos de COVID-19 continuan siendo altos por lo tanto debemos tener en cuenta ciertas consideraciones para evitar riesgos por COVID-19 y otros patógenos en albercas.

Dentro del mundo microscópico existe una gran variedad de seres con diferentes formas y tamaños (al igual que nosotros). Los más comunes son las bacterias (Shigella y E. coli), parásitos (Giardia y Cryptosporidium) y virus como el de la hepatitis A o el más reciente COVID-19. 

Alguna vez te has preguntado, ¿de qué manera llegan al agua? Lo hacen a través de nosotros. La gran mayoría de estos indeseables microorganismos se propagan entre las personas por contaminación fecal, es decir cuando ingerimos agua de la alberca contaminada con material fecal. 

Estos diminutos amigos se encuentran dentro del sistema gastrointestinal de personas infectadas y una vez dentro de la alberca son depositados en el agua. Al estar nadando son ingeridos por los usuarios. ¿Crees que no ingieres agua cuando nadas? ¡No estes tan seguro! En el 2006 un estudio encontró que, en promedio, un adulto que pasaba 45 minutos dentro del agua llegaba a ingerir 37 mililitros de agua. Lo equivalente a casi dos cucharadas. 

¿Es suficiente el cloro para eliminar el COVID-19 y otros patógenos en las albercas? 

El cloro es una excelente solución para mantener a raya estos riesgos dentro de las albercas. Además de estos medios químicos (uso de cloro o bromo) existen también medios físicos que pueden ayudar a destruir microorganismos, como la luz ultravioleta o el ozono.

En general existe la creencia de que el cloro es capaz de matar microorganismos de manera instantánea. Pero esto no es así, dependiendo de la concentración del cloro en el agua de la alberca los tiempos para destruirlos puede variar. Por ejemplo, el cloro puede destruir la Giardia en 45 minutos a una concentración de 1 ppm (parte por millón). A mayor concentración de cloro la inactivación de los microorganismos se lleva a cabo en menos tiempo. Esto significa nadar con mayor seguridad. 

Consejos para reducir riesgos de contagio por COVID-19 y otros patógenos

Como podemos darnos cuenta, es importante mantener las concentraciones correctas de desinfectante (cloro/bromo) dentro de la alberca así como tomar algunas precauciones como: 

  • No hacer uso de la alberca si hemos tenido alguna infección gastrointestinal recientemente. 
  • Ducharse (con agua tibia y jabón) antes de entrar a la alberca.
  • Utilizar pañales adecuados, en el caso de bebés, y cambiarlos de manera constante en un área alejada de la alberca.   
  • En áreas comunes utiliza cubrebocas.
  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • Quédese en casa si presenta algún síntoma.

Si esta temporada has decidido ir a algún sitio con alberca asegúrate de que la alberca se encuentra en buenas condiciones de mantenimiento, que tenga regaderas y espacios para cambiar a los bebés. 

Si eres dueño de una alberca es tu responsabilidad mantenerla en perfectas condiciones para evitar la propagación de enfermedades. 

Finalmente, donde quiera que nades ¡nunca bebas el agua!

Ante cualquier duda te invitamos a contactarnos ¡Aquí!

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